Skip to content Skip to footer

No tener por tardanza su venida.

La tardanza tiene que ver con demora, retardo,  o  atraso. Es una acción opuesta a la puntualidad, que lleva al incumplimiento, y por lo general produce en quien le espera reacciones negativas como desagrado, molestia, despreció, ira y deseo de venganza o castigo por dejarle esperando.
Siguiendo con el tema del arrebatamiento, uno de los anuncios que Jesús hizo a la gente dentro de sus enseñanzas con respecto a él fue, que en algún momento se tendría que ir a la casa de su Padre y dijo que si se fuera, vendría otra vez:  “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis “  Juan 14:1-3
Aquí, Jesús deja saber el propósito por el cual necesita regresar a la casa del Padre, “ir y preparar lugar para nosotros“, para que donde él está, nosotros estemos con él”; ¡Qué maravilloso! 
También dijo que vendría otra vez en una nube, después de que ciertas señales se manifiesten, para que así cuando se cumplan él pueda venir a redimir a su pueblo:  Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.”  Lucas 21:27-28
 
Si nos ponemos a analizar las palabras de Jesús, un hombre tan obediente y diligente, seguramente a estas alturas y después de tanto tiempo él ya habrá preparado lugar para nosotros y estaría esperando y deseando con  muchas ganas venir y aparecer por segunda vez como dice la Escritura, sin relación con el pecado, es decir, sin sacrificio, debido a que él ya se ofreció una vez y para siempre para llevar el pecado de muchos de nosotros sobre sí, para salvar y redimir a todos los que le esperamos,  como lo dice Hebreos 9:28 “así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”
Sabemos que Jesús espera al igual que nosotros, guiándonos en la respuesta  que él les dió a quienes le preguntaron, ¿cuando acontecerán éstas cosas?,  dijo:   “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.”  Mateo 24:36.  De aquí, lo que podemos extraer es que el Padre es el único que tiene autoridad y dominio sobre estos eventos futuros y que Jesús y los ángeles están sujetos a su autoridad, de manera que Jesús también tiene que estar esperando, preparado, listo y dispuesto para recibir la dirección del Padre cuando le llame y le de la orden de venir por los suyos con poder  y gran gloria. “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.” Lucas 21:27.
Por esto también dijo Jesús: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.”  Mateo 24:42. Como lo vimos en la clase de Velar, es estar atento, vigilante

¿Cuánto tiempo hace que hizo Jesús este anuncio de su venida?

Cuando estuvo Jesús con sus discípulos hizo el anunció de su venida otra vez.
El apóstol Santiago sabiendo el revuelo que provocó el anuncio de Jesús que vendría pronto, y se produjo en quienes lo oyeron una espera ansiosa, él años después deja escrita una carta con enseñanzas y advertencias, en la cual toca el tema del labrador  y la lluvia, con el propósito de animar a los hermanos para que no desuidaran la firmeza de sus corazones en Dios, porque no desconocia que la venida del Señor se acercaba sin tardanza, y dice:
“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” Santiago 5:7-8
Tener o no paciencia para esperar,  tener por tardanza su venida, creer o no en este cumplimiento o desconocer este acontecimiento, no influira en ninguna manera  la declaración dada por Dios a través de Jesus, que sí o sí ocurrirá este evento furturo.
Cómo dijo Jesús, será  como un relámpago,   “Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.” Mateo 24:27, 
Y también dice el apóstol  Pablo en  1 Corintios 15:51-52,  que a la final trompeta será un momento de transformación en un abrir y cerrar de ojos (es decir en un tiempo de 300 a 400 milisegundos),  se cumplirá este evento. 

No tener por tardanza 

No tener por tardanza la venida de Jesús, es una de las exhortaciones importantes para tener en cuenta, ya que nosotros creamos que el  Señor esté tardando, no significa que eso sea así. Recordemos que  el tiempo de nosotros no es igual al tiempo de Dios, y el apóstol nos dice:  “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” 2 Pedro 3:8. De manera que no podemos considerar por ningún motivo un incumplimiento de parte de Dios, mas bien es necesario caer en la cuenta cuál es  el verdadero significado cuándo dice la Escritura en Hebreos  10:37  “Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.”
La afirmación “un poquito” y  “no tardará“, mas bien nos lleva a encontrar implícitamente una advertencia de que  no se pasará del tiempo previsto, del tiempo necesario o determinado por Dios.
Por eso el Señor en la Escritura nos sigue advirtiendo y dice: El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros,…”  2 Pedro 3:9
¿Por qué es paciente?  Porque el Señor no quiere que nadie perezca, muera, o se pierda, sino que todos procedamos al arrepentimiento.   2 Pedro 3:9

¿Cómo no tener por tardanza?

 
Teniendo en cuenta la exhortación de Jesús, para que no nos pase  como en los días de Noé, como él lo dijo en:  Mateo 24:37-39 Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” 
Recordemos que ellos, siendo enseñados y advertidos por Noé de parte de Dios en su paciencia, como lo dice:  1 Pedro 3:20 , no obedecieron, siguieron planificando su vida, teniendo por tardanza al parecer el anuncio,  ya que siguieron cumpliendo sus propósitos, haciendo lo que les placía, y dice que hasta el día que entro Noé en el arca no entendieron, de manera que vino el diluvio y se los llevó a todos y dice además que así será la venida del Hijo del Hombre.
En este caso fué también un evento furturo advertido a la humanidad de ese momento, para que tomaran la decisíon de arrepentirse de sus pecados, volverse a Dios, permanecer en Él y subir al arca de la salvación con confianza.
“Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.” 1 Juan 2:28
Jesús  resalta  el ejemplo de los días de Noé, para que no nos pase lo mismo que a ellos, para que entendamos, para que no nos distraigamos y  evitemos ser de  los que se llevó el diluvio, avergonzados  para perdición.
¡ALERTA!   ¡OJO!  ¡ATENCIÓN!
“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.  Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron”  Hebreos 2:1-3
Asi que hermano(a),como dijo el apóstol: “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca”.  Santiago 5:7
¡Subamos al arca de la salvación como Noé y su familia y estemos atentos!

Gracias por estar con nosotros.

 

 

Video relacionado →

¡  Dios le bendiga  !

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com